El perdón, un seguro de vida para el matrimonio

Murmura, murmura… que algo queda

En realidad, el título de este epígrafe me lo ha sugerido el comentario de un buen amigo que, a veces, con una sonrisa de complicidad, cuando nos disponemos a tomar juntos una copa o pasar un rato de charla, comenta con gracia:

— ¡Vamos a murmurar, que eso une mucho!

Lógicamente, como el lector habrá intuido, es entonces cuando nadie murmura en absoluto. Pero la idea que pretendo transmitir ahora es la que aparecerá en el primer subtítulo de este apartado: que los desaires o desafectos arruinan el amor y el matrimonio cuando, en lugar de darles la salida oportuna, se guardan dentro de uno, se incuban, se engrandecen, se de-forman… y acaban por trans-formarse en un peso imposible de soportar.

… Leer más


  Escrito por: ,