¡Y ese tono me lo han contagiado!

Destacaría del Máster, sobre todo, el tono alegre, optimista y esperanzado de quienes creen en la persona y en la familia.

“Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el ser humano, el ser más precioso creado por Dios. Estas palabras las dirigió Benedicto XVI a los que el 30 de diciembre de 2007 estábamos en la Plaza de Colón, en Madrid, celebrando la Fiesta de la Sagrada Familia.

Para mí significaron una llamada  a formarme mejor, para poder ayudar a las familias desde la educación. Colaboraba en la parroquia en los cursillos prematrimoniales y era profesor de Religión en un instituto.

Leyendo un artículo de D. Tomás Melendo en Internet me encontré con la información del Máster y la posibilidad de realizarlo on line.

Destacaría del Máster la rica y rigurosa fundamentación antropológica, la amplitud de los temas tratados, la valiosísima bibliografía para profundizar en los distintos aspectos y, sobre todo, el tono alegre, optimista y esperanzado de quienes creen en la persona y en la familia y, por tanto, en que es posible mejorar la sociedad desde su célula más básica con gestos pequeños, pero de gran significado y trascendencia. Y ese tono me lo han contagiado.

No sólo me ha servido para tener una mejor formación con la que ayudar a otros. Ha sido también valiosísimo para mí mismo y para la relación con mi mujer y con mis hijos.

Sólo me cabe animar a otros a realizarlo.


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